Crypto Fund Trader amplía su vinculación con Osasuna una temporada más
La entidad considera injusta y desproporcionada la propuesta de sanción de 2 meses de cierre del estadio de El Sadar y 200.000 euros conocida en el día de hoy
El Club Atlético Osasuna ha tenido conocimiento, a través de los medios de comunicación, de la propuesta de sanción de la Comisión Antiviolencia tras el entrenamiento celebrado en el estadio de El Sadar el pasado 22 de mayo. El organismo propone clausurar el estadio durante 2 meses y una sanción económica de 200.000 euros para la entidad.
En vista de que el equipo se estaba jugando el descenso de categoría en la última jornada de la competición ante el Getafe C. F. fuera de casa y que sus aficionados no iban a poder desplazarse hasta la capital al encontrarse el estadio del equipo local en obras, la entidad decidió abrir las puertas al público en el último entrenamiento de la temporada. Acudieron alrededor de 5.500 personas sin que se produjese ningún tipo de altercado o incidente. Eso, que debería ser lo prioritario para cualquier institución pública, parece no serlo en esta ocasión.
El club considera que la propuesta de sanción resulta injusta, desproporcionada desde todo punto de vista y alejada de los hechos ocurridos. La entidad no comparte, en absoluto, el intento de las autoridades de culpabilizar a los clubes por el comportamiento individual de determinados aficionados.
La propuesta conocida parece asumir un estándar de responsabilidad imposible de alcanzar en cualquier acontecimiento multitudinario, confundiendo la obligación de adoptar medidas de prevención con una obligación de garantizar la inexistencia absoluta de cualquier incidencia individual.
El entrenamiento fue organizado adoptando las medidas de seguridad y prevención oportunas, incluyendo la contratación de seguridad privada y la disposición de los servicios sanitarios correspondientes, con el objetivo de garantizar que miles de aficionados pudieran mostrar su apoyo al equipo en una día de especial trascendencia.
La propuesta castiga no solo al club, sino también a miles de socios y aficionados que vivieron aquella jornada de forma cívica, respetuosa y apasionada. Resulta incomprensible que un acto que representó el respaldo masivo de toda una afición a su equipo pueda desembocar en una medida tan extraordinaria como el cierre del estadio durante dos meses y una multa de 200.000 euros.
Pero más allá de la gravedad de esta propuesta concreta, Osasuna no puede ocultar su creciente preocupación por el tratamiento que viene recibiendo de forma reiterada durante los últimos años.
La acumulación constante de expedientes, sanciones y propuestas sancionadoras contra nuestra entidad está generando entre nuestros socios, aficionados y trabajadores una sensación cada vez más difícil de ignorar: la de que Osasuna se encuentra sometido a un nivel de vigilancia, escrutinio y castigo que es difícilmente homologable a otros ámbitos del fútbol español.
Resulta legítimo preguntarse por qué conductas que en otros escenarios parecen recibir respuestas muy diferentes desembocan, cuando afectan a Osasuna, en propuestas de una dureza extraordinaria que amenazan directamente al club y a toda su masa social.
Osasuna es una entidad centenaria que representa a cientos de miles de navarros y navarras. Un club que ha colaborado permanentemente con las autoridades, que ha invertido recursos humanos y económicos en seguridad, prevención y control, y que ha demostrado con hechos su compromiso con la convivencia, el respeto y los valores del deporte.
Por ello, resulta especialmente doloroso comprobar cómo una y otra vez la imagen del club se ve sometida a cuestionamientos públicos que terminan proyectando sobre toda una institución y toda una afición una sombra de sospecha que consideramos profundamente injusta.
Ninguna administración debería perder de vista el principio de proporcionalidad. Ninguna institución debería olvidar que detrás de cada expediente existen miles de personas que actúan de forma ejemplar y que no merecen ser señaladas ni castigadas colectivamente.
Osasuna defenderá con firmeza sus derechos, los de sus socios y los de su afición. Y lo hará también denunciando públicamente cualquier actuación que considere desproporcionada, injusta o perjudicial para los intereses legítimos de la entidad.
Nuestra afición merece respeto. Nuestra historia merece respeto. Y Navarra merece respeto.
El Club Atlético Osasuna no va a aceptar en silencio un trato que considera cada vez más difícil de comprender y de justificar.
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